PAP: El examen que previene el cáncer de cuello uterino y otras enfermedades de Transmisión Sexual



De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer se estima que para este 2019 se diagnostiquen alrededor de 13,170 nuevos casos de cáncer invasivo del cuello uterino, y que de esta cifra, 4,250 mujeres morirán a causa del cáncer. Y pese a que está demostrado que la tasa de mortalidad de cáncer de cuello uterino disminuyó significativamente gracias a la prueba del Papanicolaou (PAP), sólo un 55,5% de las mujeres mayores de 15 años se realizaron el PAP en los últimos 3 años (datos de la última Encuesta CASEN).


Entonces, ¿en qué consiste este examen que te puede salvar la vida?


El examen de Papanicolaou, también llamado citología cervical, es una exploración complementaria en ginecología que se realiza para diagnosticar el cáncer cervicouterino. El objetivo de esta prueba consiste en encontrar los cambios de las células del cuello uterino que son precursoras del cáncer, antes de que empiecen a causar síntomas, lo que permite un tratamiento oportuno y más eficaz. 

Si es que se realiza el examen de manera regular, el cáncer cervicouterino es una enfermedad 90 % prevenible. Esta prueba deben realizársela todas las mujeres con vida sexual activa, como parte de su control ginecológico, idealmente una vez al año.


¿Cómo se realiza el examen?


Para realizarse este examen es importante agendar una cita con su ginecólogo, y de acuerdo a su historia clínica él/ella evaluará la necesidad de hacerlo.

Para su realización, el médico introducirá un espéculo dentro de la vagina para abrirla ligeramente. Esto le permitirá observar el interior de esta y el cuello uterino, luego tomará una muestra exfoliativa de las células de dicha zona. La muestra se envía a un laboratorio para su análisis microscópico.


Si el resultado es negativo, es recomendable seguir haciendo controles anuales. Si este es positivo, según las circunstancias particulares y el resultado concreto de cada caso, existen diversas opciones: 

Puede realizarse de nuevo la toma después de transcurridos seis meses o incluso realizarse un examen llamado colposcopía, que permite observar la lesión sospechosa in situ y tomar una biopsia, que finalmente será la que de el diagnóstico.

La muestra obtenida debe ser analizada por médicos especializados en anatomía patológica con formación específica. El análisis de las biopsias ha reducido las muertes por cáncer de cérvix en más del 70%.


Sin embargo, una prueba de Papanicolaou anormal no significa en todos los casos la presencia de un cáncer. “Anormal” simplemente significa que las células visibles con el análisis no se parecen a las normales. 

Hay varias razones por las que los resultados de una prueba de Papanicolaou podrían ser distinto de lo normal, incluyendo:


-La inflamación o irritación de las células del cuello uterino

-Una infección cervical

-Los cambios hormonales

-La muestra obtenida no contenía suficientes células cervicales para conseguir una correcta interpretación.


Es por esto que un profesional de la salud es quien debe orientar a la paciente, teniendo en cuenta todos los datos de su historia clínica.


La prueba de Papanicolau es un examen accesible, económico, simple e indoloro que contribuye eficazmente el diagnóstico precoz del cáncer del cuello uterino.


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