Medicina molecular y la detección del cáncer cerebral



Recibir el diagnóstico de un cáncer cerebral es, sin duda, una noticia desastrosa que nadie quiere escuchar por sí mismos o por sus seres queridos. Aunque se han logrado avances significativos para comprender y tratar muchos cánceres, la tasa de mortalidad sigue siendo alta para los cánceres del cerebro. Sin embargo, nuevos estudios dan luces sobre su detección al investigar el carácter epigenético de la enfermedad. El glioblastoma es el tipo de cáncer cerebral más común y mortal en adultos. Se considera un tumor cerebral de grado IV, lo que significa que se replica muy rápidamente y es difícil de contener. Las personas entre los 50 y 70 años de edad corren el mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad, y las personas diagnosticadas generalmente viven solo un año, como máximo, incluso con el tratamiento adecuado. Debido a que el glioblastoma es muy complejo y extremadamente agresivo, sigue siendo difícil de detectar y tratar. En general, los tumores se desarrollan debido a una serie de mutaciones genéticas de ADN mutado hereditario, o la exposición a carcinógenos. Además de los factores genéticos, las modificaciones epigenéticas de ciertos genes también pueden desempeñar un papel en el desarrollo del tumor. La epigenética es el estudio de las modificaciones hereditarias en la expresión génica realizadas sin alterar la secuencia de ADN real, y ha sido útil para obtener información científica sobre la comprensión de la función cerebral y la salud mental, así como para tratar y prevenir el cáncer. En un estudio publicado en Nature Medicine, científicos del Centro de Investigación de Medicina Molecular CeMM de la Academia de Ciencias de Austria se propusieron obtener una visión detallada de los mecanismos relacionados con los glioblastomas y cómo pueden desarrollar tratamientos más efectivos para este devastador cáncer. Específicamente, se enfocaron en la metilación del ADN y el papel que desempeña este mecanismo epigenético en particular en la progresión del glioblastoma.


La metilación del ADN es una modificación epigenética que se produce cuando se agrega un grupo metilo a la quinta base de citosina, formando 5-mC. La metilación a la región promotora de ciertos genes puede silenciar la función de los genes y, como resultado, puede desactivar los genes supresores de tumores, por lo que es un área importante en la que concentrarse para la investigación del cáncer. El equipo de investigación dirigido por el Dr. Christoph Bock utilizó la secuenciación de bisulfito de representación reducida (RRBS) para medir los niveles de metilación del ADN en el tejido cerebral de más de 200 pacientes con glioblastoma para determinar el vínculo entre las modificaciones epigenéticas y la progresión de la enfermedad. Complementaron los datos recopilados de estos pacientes con patología digital e imágenes cerebrales. La estudiante para el Ph.D Johanna Klughammer, investigadora del estudio, destaca la importancia de examinar la metilación del ADN en la investigación del cáncer. "La secuenciación de la metilación del ADN, como una prueba única, se puede usar para predecir una gran variedad de propiedades tumorales clínicamente relevantes, lo que nos brinda un nuevo y poderoso enfoque para caracterizar la heterogeneidad de los tumores cerebrales", dijo.


Puedes continuar leyendo el artículo completo AQUÍ, y te contamos que al i

nterior de Biomer puedes solicitar una hora con el Dr. Luis Zapata quien a través de la medicina molecular realiza una serie de examenes que, a partir de estudios genéticos, dan luces de enfermedades que van desde el cáncer hasta condiciones en mujeres embarazadas y futuras madres.



22 vistas