Derribando Mitos Sobre La Anticoncepción

Que engordan, producen cáncer a la larga y repercuten en un mayor o menor flujo menstrual. Existen numerosos mitos sobre la anticoncepción, lo que dificulta una correcta elección en una industria repleta de ofertas. La clave está en tener una buena comunicación con nuestro especialista y elegir bien. Es por eso que en esta entrevista con el Dr. Claudio Benavides, Ginecólogo de Biomer, derribamos algunos de los mitos en torno a este tema.


Según el experto, lo primero es diferenciar entre Métodos AntiConceptivos (MAC) de larga o corta duración. Los Métodos AntiConceptivos (MAC) de larga duración son aquellos que duran un año o más, como los implantes subcutáneos que consisten en una o dos varillas que se insertan en la cara interna del brazo o el DIU, dispositivo intrauterino.


El DIU o T de Cobre es un dispositivo anticonceptivo no hormonal, es decir, no despide hormonas sino que impide el paso de los espermatozoides para que se unan al óvulo. Existen algunos que sí liberan progestágeno, un método anticonceptivo incluso más efectivo que la esterilización quirúrgica, puesto que inhibe la ovulación, al igual que el implante.


Estos métodos se caracterizan por ser los de mayor eficacia anticonceptiva y rara vez fallan, puesto que se insertan de una vez, por lo que su efectividad no depende de la regularidad con que la mujer haga uso del anticonceptivo, como por ejemplo, las pastillas.

Los MAC de corta duración son los anticonceptivos orales, el anillo, parches e inyectables cuyo resultado depende del correcto uso por parte de la mujer para garantizar efectividad. Es por eso que fallan más.


La estadística demuestra que en un año, 1 de cada 600 usuarias quedó embarazada utilizando el implante, contrastando con 8 entre 100 usuarias que utilizaban métodos anticonceptivos de corta duración.

Respecto a los mitos más frecuentes, el Dr. Benavides comenta que en su carrera se ha enfrentado con varios, que a continuación despeja: